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Luis Sánchez le da un “toque” tapatío a la danza irlandesa

Lun, 27/03/2017
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El romance entre Luis Ignacio Sánchez y la cultura irlandesa nació cuando apenas tenía 12 años, el día que acompañó a su abuelita Esther a una presentación de Lord of the Dance y desde ese momento, comenzó a forjarse el sueño de pertenecer a dicha compañía.

Esta determinación por cumplir su propósito lo impulsó a vivir 8 años en Irlanda, donde estudió la licenciatura y la maestría en la Irish World Academy, de la Universidad de Limerick. En todo este tiempo, para concentrarse en la danza, Luis debió alejarse de sus otras grandes pasiones: esquiar, jugar fútbol, correr y pasear en bicicleta, debido a que los riesgos de sufrir una fractura son altos.

Antes de irse a Europa, Luis solamente había bailado tap, por lo que debió disciplinarse al máximo, ya que, según los expertos, la edad apropiada para iniciar a practicar este baile es a los 7 años, o incluso antes: “tener un cuerpo de 18 años que nunca había sido entrenado me costó el doble, tenía que ir a clases de stretching (estiramientos) debido al dolor de piernas, por todos los años que no bailé”, recordó.

Pero el principal obstáculo para Luis fue estar alejado de su familia, y por momentos sufrió ese extraño padecimiento que afecta a los mexicanos que radican en suelo extranjero, conocido como “Síndrome del Jamaicón”.

“Sí te pega el no hablar tu idioma, en Limerick el clima es horrible, siempre es gris, los inviernos son muy largos. Siempre he sido muy familiar, tuve que aprender a no extrañar tanto porque cuando había lesiones, si te hundes. Cuando utilizas tu cuerpo como instrumento, tarde o temprano habrá una lesión, por mala técnica, sobreuso de músculos o simplemente accidentes”, aseguró.

Hoy Luis Ignacio, de 28 años de edad, está consolidado como bailarín profesional, es licenciado y máster en danza irlandesa, y ha trabajado en diferentes compañías, por supuesto entre ellas “Lord of the Dance”, con quienes realizó una gira en México por 22 ciudades como Puebla, Monterrey, Pachuca, San Luis Potosí y Guadalajara.

Su siguiente paso es consolidar el The Mexican Institute of Irish Dance, compañía que él fundó en octubre de 2015, cuatro meses después de concluir su preparación en Europa, donde tiene alumnos que van desde los 4 años hasta personas mayores de 60.

“A través de la danza trato de enseñar algo de la cultura irlandesa, es una danza que está influenciada por el ballet, y me gusta decirle a los alumnos para que tengan una idea de lo que están haciendo, de dónde provienen ciertos ritmos”, dijo Luis, quien además se dedica a la docencia en la Universidad ISAE, impartiendo clases de historia del arte e historia de la danza.

“Siendo tapatío, siempre quise regresar a México a compartir lo que yo aprendí, porque la danza me ha dado muchas cosas, regresar lo aprendido aquí en mi país. Tenía este plan de tener en Guadalajara un lugar donde la gente pudiera conocer esta danza, porque la gente aquí todavía no la conoce”

Quedar entre los mejores 20 bailarines en los mundiales de Danza Irlandesa, tener que comer y bañarse en auditorios o vivir en un camión con más de 40 compañeros durante una gira en Francia, son algunas de las experiencias que ha vivido como profesional, y está consciente que, de no haber contado con el respaldo de su familia, difícilmente estaría compartiéndonos estas historias. Luis tiene un mensaje para quienes sueñan con ser profesionales en danza.

“Hay que entender que esto es una vocación, que debes dedicarte en cuerpo y alma. Si sales, no tomas; es como un atleta, cualquier accidente te tumba seis semanas, tienes que hacer de esto un estilo de vida. Bailas, te cuidas y tienes que buscar complementos para ser mejor”, finalizó.

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